Lo interesante es que, de una manera u otra, algo se mueve: ideas, sensaciones, emociones o reflexiones que pueden cambiar nuestra perspectiva de la vida… o no.
Al final, todo dependerá de la apertura que cada uno decida tener para explorar otras posibilidades y formas de mirar el mundo.
Hace unos días, en una conversación muy interesante, escuché algo que me hizo pensar. Hablábamos de los cambios que tantas veces deseamos hacer en nuestra vida, de esos sueños que llevamos tiempo guardando y de cómo, en ocasiones, podemos pasar años esperando que las cosas cambien sin atrevernos a cambiar nosotros nuestra manera de mirarlas.
Y es curioso, porque a veces sabemos perfectamente lo que queremos. Incluso podemos imaginar cómo sería nuestra vida si nos atreviéramos a dar ese paso… Pero, cuando llega el momento de movernos, aparecen las dudas, los miedos y ese viejo pensamiento que nos susurra que quizá no somos capaces.
Aquella conversación me llevó a seguir explorando algunas ideas que me pareció interesante compartir contigo.
¿Cuántos años llevas dándole vueltas a un mismo asunto?
Hace unos días, en una conversación muy interesante, escuché algo que me hizo pensar. Hablábamos de los cambios que tantas veces deseamos hacer en nuestra vida, de esos sueños que llevamos tiempo guardando y de cómo, en ocasiones, podemos pasar años esperando que las cosas cambien sin atrevernos a cambiar nosotros nuestra manera de mirarlas.
Y es curioso, porque a veces sabemos perfectamente lo que queremos. Incluso podemos imaginar cómo sería nuestra vida si nos atreviéramos a dar ese paso… Pero, cuando llega el momento de movernos, aparecen las dudas, los miedos y ese viejo pensamiento que nos susurra que quizá no somos capaces.
Aquella conversación me llevó a seguir explorando algunas ideas que me pareció interesante compartir contigo.
¿Cuántos años llevas dándole vueltas a un mismo asunto?
¿Cuántos años llevas pensando, haciendo y viviendo las mismas situaciones como si estuvieras en el día de la marmota?
¿Te has parado a pensar que quizás es porque sigues con la misma mentalidad... de esclavitud, tal vez... de escasez, quizás…?
¿Qué es lo que tú quieres de verdad?
¿Te has parado a mirar con tus ojos internos tu tierra prometida?
Es decir... ¿tu anhelo, tu deseo de vivir de forma diferente?
¿Cuál es tu gracia, tu regalo, esa habilidad con la que puedes ayudar, enseñar, motivar y generar con ella abundancia y recursos para tu vida?
¿Lo sabes?
¿Qué has venido a explorar, a crear, a compartir en este mundo?
¿Qué hace que te brille la mirada?
¿Qué hay en ti que pide salir, expresarse, ponerse al servicio de algo que tenga sentido para ti?
Quizás estés pensando: «Pero, Montse, yo no tengo lo que se necesita para empezar».
¿Y si no necesitaras tenerlo todo resuelto para dar el primer paso?
Quizás estés pensando: «Pero, Montse, yo no tengo lo que se necesita para empezar».
¿Y si no necesitaras tenerlo todo resuelto para dar el primer paso?
Lo primero que tienes que proponerte es RENUNCIAR a toda mentalidad de escasez, a las creencias que limitaron tu capacidad de recibir y a los pensamientos que te hicieron dudar de lo que es posible para tí.
Y no permitir que el miedo gobierne tus decisionesRespira Profundamente y DECLARA lo que deseas con el corazón, con intención y con claridad.
DECRETA que tienes sabiduría para reconocer las oportunidades y valentía para aprovecharlas.
SIENTE que Dios bendice el trabajo de tus manos, que tu esfuerzo dará frutos y que estás dispuesta/o a aprender, crecer y abrirte a nuevas posibilidades.
Declara abundancia económica en tu vida.
Declara abundancia económica en tu vida.
Declara crecimiento y expansión.
Declara bendición para ti y para tu familia.
Ábrete a la posibilidad de sentir que tienes lo suficiente para cubrir tus necesidades, a vivir con mayor libertad y sentir que puedes compartir con quienes lo necesiten.
Y después, camina en esa dirección.
Y después, camina en esa dirección.
Porque tus palabras pueden recordarte quién quieres ser, pero son tus decisiones, tus pasos y tu disposición a aprender los que empiezan a convertir esa visión en una realidad.
NACISTE para descubrir y conquistar tus tesoros internos, tus cualidades, habilidades y talentos.
NACISTE para descubrir y conquistar tus tesoros internos, tus cualidades, habilidades y talentos.
Naciste para ponerlos en acción.
Naciste para afrontar y superar todos los obstáculos, aprender de ellos y descubrir nuevas maneras de avanzar.
Naciste para ofrecer al mundo tus cualidades y habilidades
Naciste para disfrutar de tus logros y abrirte a la prosperidad.
No naciste para estar dando vueltas como una peonza en el mismo lugar repitiendo una y otra vez las mismas situaciones.
Tampoco naciste para vivir en un estado de escasez permanente, ni resignarte a ello.
Hay en ti, un poder creativo y una inteligencia infinita que te da vida, de donde brota tu abundancia, tu prosperidad y tus riquezas.
Reconoce en ti, la capacidad de imaginar, crear y dar forma a nuevas posibilidades.
Llevas en tu Ser, una inteligencia que te permite aprender, descubrir y encontrar caminos que quizá todavía no has explorado.
Pero... tienes que querer, tienes que sentir y expresar.
Tienes que salir de la hipnosis de la carencia y darle fuerza a tu palabra, a tus dones y a todo lo bueno que llevas dentro.
Date permiso para respirar hondo y confiar en ti.
Y declarar: "El temor no gobernará mis decisiones".
Declara con convicción:
Renuncio a toda mentalidad de escasez y a todas mis creencias limitantes, que me impiden explorar nuevas posibilidades.
Renuncio a quedarme atrapada o atrapado en la queja y darme el honor de explorar nuevos caminos.
Pronuncia con convicción:
Vivo agradecida o agradecido por todo lo que tengo y estoy preparada/o para recibir más, seguir creciendo y bendecir a otros.
Vivo agradecida o agradecido por todo lo que tengo y estoy preparada/o para recibir más, seguir creciendo y bendecir a otros.
Siente que lo haces bajo la gracia de Dios.
¿Por qué bajo la gracia de Dios?
Bueno...tú dale el contexto que desees, invitándote que lo descubras bajo tu propia mirada.
Bueno...tú dale el contexto que desees, invitándote que lo descubras bajo tu propia mirada.
Quizá para ti signifique sentir que no estás sola o solo en tu camino. Quizá sea reconocer una presencia que te acompaña, una fuerza que te sostiene o ese misterio que va más allá de lo que puedes explicar con palabras.
Tal vez sea comprender que hay algo que trasciende tu propia voluntad y que, al mismo tiempo, vive en ti, se expresa a través de ti y te impulsa a dar forma a tus pensamientos, tus palabras y tus acciones
Y, desde ahí, seguir caminando.
Quizá no necesitas esperar a sentirte preparada/o para empezar. Quizá necesitas empezar para descubrir de lo que eres capaz.
Ese talento que llevas dentro no está ahí para que lo contemples eternamente. Está esperando que le des espacio, que lo explores, que lo desarrolles y que te atrevas a descubrir hasta dónde puede llevarte.
Porque a veces, la vida que deseas no comienza cuando desaparecen tus miedos, sino cuando decides que ya no van a tomar todas tus decisiones.
Porque a veces, la vida que deseas no comienza cuando desaparecen tus miedos, sino cuando decides que ya no van a tomar todas tus decisiones.
Recuerdo perfectamente aquella tarde de sábado en la que mi pareja y yo decidimos cerrar un comercio al que le habíamos puesto muchísimo trabajo, esfuerzo e ilusión.
Después de siete años, comprendimos que ya no podíamos crecer más allí... Que habíamos llegado hasta donde podíamos llegar. Pero, sobre todo, nos dimos cuenta de algo fundamental: ya no nos llenaba. Se había convertido en un trabajo por obligación más que en un proyecto por ilusión.
En ese momento nos preguntamos: «¿Y si cambiamos de rumbo?». Al final, no se trataba solo de tomar la decisión de cambiar de negocio, sino de cambiar de identidad y de vida.
En ese momento nos preguntamos: «¿Y si cambiamos de rumbo?». Al final, no se trataba solo de tomar la decisión de cambiar de negocio, sino de cambiar de identidad y de vida.
Había que cerrar una etapa para dar espacio a otra. Soltar algo que había formado parte de nuestra vida para permitir que algo nuevo comenzara a tomar forma.
Y no siempre es un proceso suave paso a paso...
A veces llega un momento en el que necesitas tomar una decisión con determinación, aunque todavía no tengas el mapa completo del nuevo camino. Cerrar una puerta para poder abrir otra, aun sabiendo que al otro lado también habrá incertidumbre.
Transformar, soltar y construir forman parte de muchos de los procesos de cambio de nuestra vida. Hay etapas que terminan, otras que comienzan y momentos en los que parece que tenemos un pie en cada lado.
Y créeme,...en ese punto pueden convivir emociones muy intensas y contradictorias. Puedes sentir ilusión y miedo al mismo tiempo. Puedes saber que necesitas cambiar y, aun así, dudar de tu decisión.
Es humano. Todos atravesamos momentos de incertidumbre cuando nos adentramos en lo desconocido. La clave está en no entregarle el poder ni el control a esas inquietudes. Y alinearte con tu deseo, con tu ilusión, con tu fe y confianza.
Reconoce Tu Valor!
¿Hay algo en ti que ahora ves de una manera diferente?
¿Hay alguna situación, algún proyecto o alguna forma de vivir que llevas tiempo sintiendo que ya no encaja contigo?
¿Hay algo que llevas tiempo queriendo aprender, pero siempre encuentras un motivo para dejarlo para más adelante?
¿Y si este fuera el momento de empezar a explorar otras posibilidades?
No necesitas tener todas las respuestas hoy. A veces, basta con reconocer que algo ha cambiado dentro de ti y permitirte dar el primer paso hacia lo que deseas construir.
¿Y si este fuera el momento de empezar a explorar otras posibilidades?
No necesitas tener todas las respuestas hoy. A veces, basta con reconocer que algo ha cambiado dentro de ti y permitirte dar el primer paso hacia lo que deseas construir.
Recomendado por Montse V.
Curadora de formaciones digitales.
Exploro y selecciono espacios de aprendizaje transparentes y llenos de valor para que cultives tus habilidades con total confianza y a tu propio ritmo.

%20(1).png)


0 Comentarios
DEJA TU COMENTARIO AQUÍ