Si eres alguien que busca la maestría en lo que hace, o desea materializar, aquí te desgloso cómo funciona cada canal:
⇒ La lectura: El mapa del tesoro
Leer es la forma más eficiente de descargar el cerebro de un genio, en el tuyo. Te permite pausar, reflexionar y conectar ideas. Es ideal para adquirir teoría y estructura. Pero cuidado: mucha gente se queda atrapada aquí, acumulando información que nunca usa (lo que llamo "obesidad mental o saturación mental").
⇒ La escucha: El tono y la conexión
Escuchar (podcasts, mentores, charlas) es excelente para captar matices que el texto no transmite: el entusiasmo, la duda o la convicción. Es muy útil para la motivación y la absorción pasiva, pero es fácil distraerse y olvidar los detalles técnicos.
⇒ La experiencia: El campo de batalla
Aquí es donde ocurre el verdadero aprendizaje. Puedes leer 50 libros sobre cómo vender o cómo editar un video, o como maquillar o hacer detalles decorativos, pero hasta que no tienes al cliente delante o el software abierto, o practicas las técnicas manuales, no sabes nada.
⇒ La experiencia te da "piel en el juego".
El error es el mejor maestro: Un fallo en una campaña real te enseña más que diez casos de estudio exitosos.
Fija el conocimiento.....Lo que haces con las manos o el intelecto bajo presión se queda grabado a fuego en tu memoria a largo plazo.
Método Porcentaje
⇒ Función Lectura/Escucha 20% .... Entender el "qué" y el "por qué". Recopilas datos. Es necesario para no ir a ciegas, pero es conocimiento prestado. No es tuyo hasta que no lo pruebas.
⇒ Experiencia inicial y Optimización 80% .... Descubrir el "cómo" y vas ajustando. Aquí es donde aparecen los problemas reales. Aprendes qué botones o tácticas fallan, por qué la gente no reacciona y no hace clic en un enlace y cómo se siente recibir el primer "no".
Mi consejo como regla de oro
Dedica una o dos horas en aprender para no estar perdido/a, leyendo o escuchando para mantenerte inspirad@ y luego lánzate a ejecutar, invierte tres o cuatro horas a la práctica donde descubrirás los obstáculos reales que se van desplegando en cada paso de tu proyecto.
La experiencia es el único maestro real. Cuando te retas a ti mism@, pasas de ser un espectador o espectadora a ser protagonista. La experiencia te da ese instinto para saber qué va a funcionar, donde virar y qué es solo ruido.
Recuerda: Si no hay acción, no hay prueba; y si no hay prueba, solo hay opiniones.


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