La libertad de no pedir permiso para ser diferente

Hay días en los que me siento un poco Pipi Calzaslargas.

No porque levante caballos... (aunque a veces siento que levanto proyectos imposibles 😂).

Sino porque sigo creyendo que la imaginación puede más que el miedo, que una artesana puede reinventarse mil veces y que crecer no significa dejar de jugar.

Si alguna norma apaga mi creatividad... la cambio.

Si alguien dice "eso no se hace"... probablemente ya tenga ganas de probarlo.

Al fin y al cabo, las mejores ideas rara vez piden permiso para existir.

Que nunca se nos haga adulta la imaginación!. ❤️🎨

Escrito por Montse V. 
Curadora de formaciones digitales. 
Exploro y selecciono espacios de aprendizaje transparentes y llenos de valor para que cultives tus saberes con total confianza y a tu propio ritmo.




Publicar un comentario

0 Comentarios