Cómo dar salida a mis creaciones sin transformarme en un cartel publicitario

De tus manos al mundo

​¡Hola, alma creativa! 
Qué alegría que estés por aquí. Si estás leyendo esto, es muy probable que tengas un rincón de tu casa lleno de magia: hilos, telas, abalorios, herramientas o pinceles. Y, sobre todo, una cabeza que no para de imaginar y unas manos que transforman esas ideas en cosas únicas, de esas que tienen alma.

​Pero claro, luego llega el dilema que a tantas nos frena:

"A mí lo que me llena es crear... ¿Ahora tengo que convertirme en una experta de los negocios, hablar raro y perseguir a la gente para que me compre?"

​La respuesta corta es un NO rotundo.

​Olvídate de las palabras raras de oficina, de las estrategias frías y de sentir que estás "metiendo prisa" a la gente. 

Vender no es engañar a nadie; vender es, simplemente, mostrar tu arte con orgullo y dejar que la persona adecuada se enamore de él tanto como tú mientras lo hacías. 

Tu sensibilidad no es una debilidad para las ventas, ¡es tu mayor superpoder!

Hoy vamos a ver las diferentes vías que tienes para que tus piezas viajen desde tu mesa de trabajo hasta los hogares de personas que las van a valorar de verdad. Todo de forma natural, sencilla y muy auténtica.

​1. El tú a tú de siempre (Mercadillos y ferias locales)


​No hay nada como el contacto humano. Montar un rinconcito bonito en un mercadillo artesanal de tu zona, un bazar o una feria temática es una experiencia preciosa.

Lo mejor: La gente puede tocar las texturas, ver los colores reales y, lo más importante, verte a ti.

La magia: Cuando te preguntan "¿cómo hiciste esto?" y te sale esa sonrisa de orgullo al explicar el proceso. Ahí ya has conectado desde el corazón. No estás vendiendo, estás compartiendo tu historia.

​2. Tu escaparate digital propio (Un rincón en internet)


​Tener un espacio tuyo en la red no significa complicarte la vida con webs imposibles. Puede ser un blog sencillo donde compartes lo que haces o una página donde muestres tus colecciones.

Lo mejor: Es tu casa digital. Tú pones las normas, los colores que te transmiten paz y cuentas lo que te apetezca.

La magia: No necesitas un catálogo gigante. Puedes subir fotos bonitas de tus piezas terminadas y explicar qué sentiste al crearlas o qué rincón de una casa podrían alegrar. 

La gente busca cosas con identidad, y tu rincón digital es el lugar perfecto para mostrarla.

​3. Plataformas que ya están llenas de amantes de lo hecho a mano


​Hay lugares en internet que son como grandes centros comerciales virtuales, pero exclusivos para la artesanía y el diseño (seguro que te suena alguno muy famoso que empieza por E ... si, esa ... la plataforma Etsy).

Lo mejor: Ya hay miles de personas entrando cada día buscando, específicamente, regalos originales y objetos hechos con mimo. No tienes que convencer a nadie de que lo artesanal tiene valor; ese público ya lo sabe.

La magia: Te permite llegar a personas que están lejísimos de tu ciudad, pero que comparten tu mismo gusto por las cosas bien hechas.

​4. El "boca a boca" moderno (Compartir tu proceso en redes)


​En lugar de usar las redes sociales para decir todo el tiempo "¡Cómprame, precio por privado!", utilízalas como una ventana a tu taller.

Lo mejor: Muestra el desorden bonito de tu mesa, cómo combinas los colores, el momento en el que empaquetas un pedido con un lazo bonito...

La magia: A las personas nos fascina ver cómo se hacen las cosas. Cuando alguien ve todo el tiempo, el cariño y la dedicación que hay detrás de un bolso, una joya o un muñeco, el precio pasa a un segundo plano. Ya no ven un objeto; ven una obra de arte viva.

Una pequeña píldora de motivación para hoy:

Cada vez que creas algo, pones un trocito de tu energía y de tu tiempo (que es lo más valioso que tienes) en ese objeto. El mundo está lleno de productos idénticos hechos en serie por máquinas. 

Lo que tú creas hace falta. Hay alguien ahí fuera deseando encontrar justamente eso que tú sabes hacer con las manos.

​No necesitas cambiar tu esencia ni aprender fórmulas mágicas para vender. Solo necesitas perder el miedo a mostrar lo hermosa que es tu labor. 

Camina a tu ritmo, elige la vía que te haga sentir más cómoda y, sobre todo, sigue disfrutando del camino de la creación. ¡Tus manos tienen un valor inmenso!

Escrito por Montse V. 
Curadora de formaciones digitales. 
Exploro y selecciono espacios de aprendizaje transparentes y llenos de valor para que cultives tus saberes con total confianza y a tu propio ritmo.



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